Para un local, el tener un buen renombre lo es todo, y que todo el mundo lo conozca es importante, dado que así tiene una gran clientela. No obstante, ¿a todo el mundo le gusta ser el número uno?

No pueden hacer frente a la clientela

Barcelona es una de las ciudades de España preferida para lo que se conoce como “turismo de lujo”, pero también lo es para los amantes de la gastronomía y la fiesta. Muchas discotecas harían lo que fuera por estar en la lista para Opium. Pero,, en materia gastronómica, parece ser que la número 1 de la ciudad.

La Bodega Biarritz puede que no les suene a muchos, pero si alguno echa un vistazo a la lista de restaurantes de TripAdvisor, se encontrará con que encabeza la lista de las recomendaciones del portal para todos aquellos que quieran disfrutar de una buena comida. Con dos locales en la ciudad, uno situado la Calle del Vidre y en Nou de Sant Francesc, la imagen que se repite a diario es la de un cordón púrpura que cuelga en la puerta, evitando la entrada de los clientes. ¿El motivo? Porque siempre está lleno.

La lista de espera para poder dejar entrar a nuevos clientes puede llegar a la hora en el de Nou de Sant Francesc, y más en el de su gemelo. Con una música electrónica de fondo, con una increíble variedad de pinchos, se trata de un local pequeño en el que tan solo caben una docena de personas. Y no son pocos los que se quedan cerca de la puerta a la espera de que puedan tener una oportunidad de degustar alguna de las maravillas que tienen en su interior.

Sus pinchos son sabrosos, pero Manuel, el propietario, se siente abrumado por el liderazgo del que ahora es el local más conocido de la ciudad de Barcelona y sabe que las expectativas con las que acuden sus clientes no siempre va a poder cumplirlas. Por si fuera poco, se siente muy mal que no siempre pueda hacer frente a la gran demanda de clientes que tiene. Eso si, el dueño no niega que hay algo en lo que son lo mejor de la ciudad: el servicio que prestan a los clientes. Una sonrisa, velocidad y eficacia son la clave de su éxito, según reclamara Manuel. No quiere tanta fama, solo quiere darle un buen servicio a sus clientes y que disfruten de su estancia.

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